Alerta internacional en el Atlántico
Un brote mortal de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius encendió las alarmas internacionales tras reportarse el fallecimiento de tres pasajeros. El buque, con bandera neerlandesa, zarpó el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, para realizar una travesía por el océano Atlántico y actualmente permanece fondeado frente a las costas de Cabo Verde.
A pesar de la preocupación mediática, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, descartó categóricamente que se trate de una amenaza de escala pandémica:
“El riesgo para el resto del mundo es bajo (...) No creo que sea una situación similar al comienzo de la pandemia de Covid-19”, declaró a la agencia AFP desde Ginebra, descartando por ahora la necesidad de convocar a un comité de emergencia global.
Transmisión y características de la cepa
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente que habitualmente se transmite a los humanos mediante el contacto con fluidos de roedores infectados (orina, heces o saliva). Sin embargo, la preocupación científica en este caso radica en que los análisis confirmaron la presencia de la cepa Andes, una variante que tiene la particularidad de transmitirse de humano a humano.
Hasta el momento, el balance epidemiológico oficial de la OMS arroja las siguientes cifras:
Fallecidos: 3 personas (un matrimonio de septuagenarios neerlandeses y una pasajera de nacionalidad alemana).
Casos totales: 7 registros reportados (2 confirmados por laboratorio y 5 sospechosos).
Sintomatología: El virus puede desencadenar un síndrome respiratorio agudo severo.
Evacuación médica y conflicto de atraque
El director de la OMS destacó la rapidez de la respuesta logística, confirmando que tres pacientes con sospecha de infección ya fueron evacuados del crucero en helicóptero y se encuentran en camino para recibir atención médica especializada en los Países Bajos.
Por otra parte, la ruta del buque ha generado tensiones políticas en Europa. La ministra de Sanidad de España anunció que el MV Hondius atracará en un plazo de tres días en el puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife (Canarias), con el fin de asegurar la asistencia del resto de la tripulación. Esta decisión se tomó desde el gobierno central a pesar de la firme oposición mostrada por las autoridades regionales del archipiélago canario, quienes temen por los protocolos de bioseguridad.