MEXICALI, B.C. — En vísperas de la audiencia de vinculación a proceso, la titular de la Fiscalía General de Baja California, María Elena Andrade Ramírez, reveló detalles críticos sobre el fallecimiento del niño Vicentito, de 3 años, quien murió por golpe de calor tras ser "olvidado" dentro de una camioneta en el fraccionamiento La Rioja.
Cronología de una negligencia
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, los hechos comenzaron la noche del viernes 1 de mayo y se prolongaron hasta la tarde del sábado 2 de mayo:
El regreso: Roxana "N" regresó de una fiesta alrededor de las 23:00 horas. Estacionó el vehículo y dejó al menor atado a su silla de seguridad bajo el argumento de que primero se bañaría ella y luego bajaría por el niño.
Actividad en redes: La fiscalía sostiene que la madre mantuvo "claridad mental" durante la madrugada, ya que, a pesar de haber ingerido alcohol, estuvo muy activa realizando publicaciones en redes sociales.
"Se durmió otro rato": El sábado, la mujer despertó a las 11:30 horas; sin embargo, al notar que nadie la interrumpía, decidió seguir durmiendo. Fue hasta las 13:30 horas cuando inició la búsqueda del menor.
El hallazgo y la causa de muerte
Al abrir el vehículo, Roxana "N" encontró a su hijo sin signos vitales, todavía sentado en su silla de seguridad y con quemaduras visibles en extremidades debido a la exposición solar prolongada.
Escena del crimen: Tras el hallazgo, la madre ingresó el cuerpo a la vivienda, lo colocó en un sofá y marcó al 911.
Dictamen pericial: La necropsia confirmó que el menor sufrió una muerte dolorosa por golpe de calor tras una exposición de más de 12 horas al encierro.
Situación jurídica
Roxana "N" enfrenta inicialmente cargos por homicidio por comisión impropia con dolo eventual. No obstante, la Fiscalía General del Estado busca que el juez reclasifique el delito a homicidio calificado, lo que elevaría la posible condena hasta los 50 años de cárcel.
Este caso ha generado una profunda indignación en Baja California, especialmente tras confirmarse que la madre estuvo despierta y conectada a internet durante las horas en que el menor agonizaba dentro del automóvil.