SAN DIEGO, CALIFORNIA. — Un tiroteo registrado este lunes en el Centro Islámico de San Diego, la principal mezquita de la ciudad del sur de California, dejó un saldo de cinco personas fallecidas, incluidos los dos atacantes de origen adolescente. Las fuerzas del orden y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) han atraído el caso bajo la línea de investigación de crimen de odio.
Detalles del atentado
El incidente comenzó alrededor del mediodía (hora local), cuando las corporaciones policiacas recibieron reportes sobre un tirador activo en las inmediaciones del recinto religioso, el cual funciona también como centro educativo.
Las víctimas: Al arribar al sitio, los agentes localizaron los cuerpos sin vida de tres personas, entre las que se ha confirmado la identidad de un guardia de seguridad del complejo.
Los agresores: Los responsables fueron identificados como dos adolescentes. Tras perpetrar el ataque, huyeron de la escena a bordo de un automóvil. Sus cuerpos fueron localizados sin vida pocas cuadras adelante, confirmándose posteriormente que se suicidaron.
Hallazgos e indicios de odio
Mark Remily, agente especial a cargo de la oficina del FBI en San Diego, y Scott Wahl, jefe de la policía local, señalaron que los indicios apuntan a una motivación de carácter ideológico radical:
Notas y manifiestos: De acuerdo con reportes de The New York Times, los investigadores localizaron escritos islamófobos en el vehículo donde se quitaron la vida los menores.
Armamento: Uno de los atacantes sustrajo un arma de fuego de la residencia de sus padres tras dejar una nota de suicidio. Además, las autoridades detallaron que una de las armas utilizadas llevaba inscrita la frase "discurso de odio".
Testimonios del ataque
Vecinos del sector describieron escenas de pánico durante la agresión. Brian Sánchez, residente de una vivienda ubicada frente a la mezquita, relató a medios informativos que las detonaciones iniciaron hacia las 11:41 horas: "Escuché cinco o seis balazos iniciales, luego ráfagas de 10 en 10. Fueron muchos disparos antes de que el vecindario fuera acordonado por las sirenas de la policía".
Por su parte, el imam Taha Hassane, director del Centro Islámico, manifestó su indignación ante la agresión a un lugar de culto: "Es un momento de profundo dolor y tristeza; nunca antes habíamos vivido una tragedia de esta magnitud en nuestra comunidad".
Reacciones políticas y alerta nacional
El atentado en San Diego se suma a una serie reciente de ataques contra instituciones religiosas en territorio estadounidense, incluyendo un incidente registrado en marzo contra una sinagoga en Detroit.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el suceso desde la Casa Blanca como "terrible", mientras que el gobernador de California, Gavin Newsom, emitió un mensaje de solidaridad y aseguró el despliegue de recursos estatales para apoyar la investigación del caso.