Uber amplió su colaboración tecnológica con Amazon para aprovechar chips personalizados en tareas ligadas a inteligencia artificial.
La empresa busca mejorar procesos operativos, acelerar entrenamiento de modelos y optimizar la experiencia en sus plataformas.
La decisión refleja cómo las grandes compañías tecnológicas están diversificando su infraestructura para IA más allá de los proveedores tradicionales.